30 agosto 2016

Al filo del 4 (Part I)




1- Mr Cool T-Shirt guy

Mr Cool camina por el pasillo del hospital con la cabeza en los pies y los pies en la cabeza.

Ajusta los tatuajes de sus musculosos brazos, mira sin ver el laberinto, y busca en las desgastadas baldosas el hilo extendido que, en algún momento (¡oh, estrategia!) le enseñó a utilizar Ariadna.

No lo encuentra.

Sólo hay laberinto y en la habitación 2319 le espera un minotauro.

Y Mr Cool comprende, finalmente, que ya no hay garantía de encontrar, indemne, el camino de vuelta.


*


2- Rebotar (La letra pequeña)

¿Cuántas veces puede caer una hoja seca
sin desmembrarse?

¿sin bailar con las zapatillas rojas del viento?

¿sin crepitar bajo tacones y escarchas?

¿sin sucumbir al canibalismo de la tierra y la lluvia,
o a la causticidad del sol?

¿Cuántas veces puede caer una hoja seca
sin ser reclamada por la justicia de los árboles?

¿Cuántas veces?






3- Mosquiteras

Las ventanas de la cuarta planta están cubiertas por mosquiteras para proteger a sus debilitados enfermos. Además de inmonudeficiencias, contienen corrientes. Todo está bajo control. Nada fluye ni permanece, ni siquiera la duda. La cuarta planta es una sofocante marea de asepticidad enrarecida en la que, contra todo pronóstico, excepcionalmente, se cuela un mosquito.


*


4- Esperando a Eva

Dos ventanas limitan el pasillo de hematología.

Es largo, afortunadamente.

El doble gotero le sirve a la anciana de improvisado bastón. Su voluntad es infatigable, pendular, oceánica. Siempre regresa.

Cierta oxidada rigidez se apodera de su desgastado cuerpo, pero, como Wall·E, no desiste en su tarea (La lleva prendida a su muñeca).

Cada nuevo paso podría despertar a Eva.  



 


5- Hope

Odia el pan del hospital

Su bandeja devuelve, intactas, barras enteras.

Un gorrión aparece oportunamente y nos observa con su inocencia azul desde el otro lado de la pétrea mosquitera.

Intento enviarle migas de pan sin éxito y él me mira sin comprender que todo está a su favor: el verano, las transitadas calles, la noche estrellada…

Todo está a su favor. Sin embargo,
yo no puedo alimentarlo.


*


6- Para que tú no lo sepas

No te creas todo lo que te muestran tus pesadillas.

Siempre hay naves de hueso transitando por los márgenes
de los mapas que te guían.

Tu infierno está vertebrado, definido, retroalimentado,
al abordaje de la cáscara de nuez que es tu consciencia,
royéndola,
crepitando en susurros,
lenta e imperturbablemente,
como termitas en la madera.






7- The Dementor’s Kiss (The prestige)

“Every great magic trick consists of three parts or acts. The first part is called "The Pledge". The magician shows you something ordinary: a deck of cards, a bird or a man. He shows you this object. Perhaps he asks you to inspect it to see if it is indeed real, unaltered, normal. But of course... it probably isn't. The second act is called "The Turn". The magician takes the ordinary something and makes it do something extraordinary. Now you're looking for the secret... but you won't find it, because of course you're not really looking. You don't really want to know. You want to be fooled. But you wouldn't clap yet. Because making something disappear isn't enough; you have to bring it back. That's why every magic trick has a third act, the hardest part, the part we call "The Prestige".”

Christopher Priest


Una siempre espera, ingenuamente, que no la saques a bailar.
Pero me escogiste y me besaste
(siempre por azar).
Fue un beso violento.
Sabía a infinito.
Me ahogaba.
Tu aliento de araña paralizaba mis huesos.
Y así, mi esencia se condensó en el vértice de ese beso.
El país de los monstruos era mi hogar
ahora.
Y todo lo que abrigaba mi corazón, pasó a ser tuyo.
Todo lo que me arañaba redefinía mi alma.

¿Hasta cuándo piensas quedarte?
¿Hasta quién?

Hace demasiado frío en tu prestige,
o tormenta de arena.
Si no separas tus labios,
me desharé con ella.

*

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

In cyberspace, everybody can hear you dream...

Related Posts with Thumbnails